La adolescencia es una etapa fundamental en la formación de la personalidad.
Cambios hormonales, todo tipo de emociones y vivencias… Saber que conlleva ser adolescente ayuda a entender sus preocupaciones.
Uno de los objetivos del programa es proporcionar a las familias elementos de reflexión para tratar el tema de las drogas en casa con los hijos.
Por ello, en el marco de esta iniciativa, uno de los principales recursos que ofrece el programa "Hablemos de drogas", es una práctica guía para ayudar a las familias con hijos adolescentes a abordar el tema de un modo accesible y cercano. Porque la mejor forma de prevenir su consumo es hablando sobre ellas, la guía contempla las diferencias en los puntos de vista entre padres e hijos, y facilita consejos y estrategias para conseguir una buena comunicación.
La guía "Hablemos de drogas. Una realidad que debe tratarse en familia", pretende alcanzar tres objetivos clave:
Cambios hormonales, todo tipo de emociones y vivencias… Saber que conlleva ser adolescente ayuda a entender sus preocupaciones.
¿Qué pasa por la cabeza de un adolescente? ¿Cómo deben actuar los padres?
La facilidad de acceso a las drogas puede llevar confusión a los adolescentes y hacerles pensar que su consumo es algo común y normal.
El diálogo debe ser algo más que conversar. Crear un espacio abierto a todo tipo de ideas y dudas es clave para entenderse y acercar el tema.
Entender los motivos, el contexto, el entorno y hacerlo de un modo natural, es algo fundamental para tratar de acercarnos a la raíz de estas situaciones.
Darse cuenta de que los hijos ya no son niños no siempre es fácil. Las emociones pueden llevar a conflictos con los que hay que saber lidiar.
Dar pautas y razonamientos, es la mejor manera de crear un clima de protección y aprendizaje en el entorno familiar.
Las drogas constituyen siempre un riesgo para la salud y sus consecuencias dañan mecanismos de funcionamiento tan importantes como el cerebro.
Consejos útiles para hacer frente a la introducción de la prevención del consumo de drogas en niños y adolescentes.
¿Cómo introducir el tema sin avasallar o incomodar a los adolescentes?